Soy Iván, fundador de Filón

Llevo desde 2020 haciendo que negocios de Tenerife aparezcan en Google cuando sus clientes los buscan. Filón es ese mismo trabajo, puesto al día: ahora tus clientes también preguntan a ChatGPT, y las llamadas que no puedes coger también son clientes. De las dos cosas me ocupo.

Iván, fundador de Filón, en la costa de Tenerife

De posicionar webs a esto.

Empecé en 2020 con el diseño web y el posicionamiento en Google, trabajando para negocios reales de la isla — de los que viven del teléfono. Algunos de aquellos trabajos siguen dando fruto hoy: negocios que posicioné entonces continúan en las primeras posiciones. Los resultados que duran años son la mejor prueba de que algo se hizo bien.

Después pasé un tiempo fuera del sector, y lo que me trajo de vuelta fue ver que el juego cambiaba de verdad: la gente ya no solo busca en Google — le pregunta a ChatGPT. Y las llamadas que un negocio pierde mientras trabaja siguen sin resolverlas nadie. Me puse al día a fondo, y de ahí nace Filón: lo que ya sabía hacer, más lo que viene ahora, junto en un solo sistema.

Socio, no proveedor.

Un proveedor hace lo que le piden. Yo prefiero decirte lo que hay que hacer, aunque a veces no sea lo que esperabas oír — incluido un "esto no te compensa" cuando sea verdad. Trabajo con pocos clientes a la vez, bien elegidos, en relación larga: mi trabajo no es entregarte un proyecto y desaparecer, es que tu teléfono siga sonando mes tras mes.

Uso la inteligencia artificial en todo: para analizar, para construir, para que tu negocio tenga lo que antes costaba un equipo entero. Esa es la ventaja que te traigo — la manejo mejor que nadie que conozcas. Pero el que responde del resultado no es una máquina: soy yo, con nombre, cara, y viviendo en la misma isla que tú. Si algo falla, sabes a quién llamar. Esa es la diferencia entre esto y un programa de 14 dólares al mes.

Y una cosa más: sé lo que es trabajar con las manos ocupadas y el teléfono sonando en el bolsillo. Filón no está pensado desde un despacho — está pensado desde el otro lado.

¿Y el nombre?

Un filón es una veta de mineral valioso: está ahí, pero hay que saber encontrarlo. En tu negocio el filón son los clientes que ya te están buscando y no te encuentran, y las llamadas que suenan cuando no puedes cogerlas. Mi trabajo es ese: encontrarte el filón que ya es tuyo.

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